

El carsharing es un servicio que pone los coches a disposición del público para su uso compartido. Este nuevo servicio representa uno de los pilares de la nueva movilidad en las zonas urbanas. Hay varias formas de carsharing. El concepto más utilizado en las ciudades es el carsharing flexible o "free-floating".
Los coches están distribuidos en la ciudad en una zona de servicio definida y pueden recogerse y dejarse en cualquier momento de forma espontánea y flexible. Los usuarios pueden localizar coches cercanos a través de su smartphone y reservar uno gratis durante 15 o 20 minutos, o simplemente alquilar uno directamente en el momento.
No hay cuotas anuales ni mensuales para los usuarios. La facturación se calcula por minutos, según el modelo y la tarifa elegidos. Algunos servicios de carsharing también ofrecen tarifas por hora y por día. El combustible, los impuestos y el seguro están incluidos.
El atractivo principal de este modelo: todo se gestiona digitalmente a través de una aplicación de smartphone, incluyendo el registro, el desbloqueo del vehículo, el pago e incluso la validación del permiso de conducir.





